Este martes se llevó a cabo la cuarta Marcha contra los Travesticidios desde la plaza San Martín hasta el Monumento a la Bandera, donde se leyó un contundente documento. «Basta de este genocidio social al que nos someten sus políticas de muerte», exigieron al cierre del acto las cientos de personas que marcharon a lo largo del centro de Rosario. La movilización fue la fiesta que la diversidad de género y sexual siempre propone: orgullo pese a la violencia, la clandestinidad, la discriminación.

Las organizaciones convocantes resaltaron que en esta oportunidad se reclama una ley de reparación histórica a travestis y personas trans post dictadura militar y la aparición con vida de Tehuel de la Torre.

Parte del documento que se leyó en el acto

Somos las personas trans las que una vez más tomamos la posta y nos plantamos para exigir y romper con los mandatos sociales impuestos. Allá fueron Silvya y marsha, acá las personas travestis trans que buscaban a les que habían sido llevadas a las comisarias y luego torturadas y o desaparecidas. Nosotres nos acordamos, la memoria no es heterosexual. 

Aún en Argentina tenemos un promedio de 30 a 35 años, pudiendo evitarlo. Morimos soles, en la desidia, abandonades en hospitales. Nuestras cuerpas tienen frío, tienen hambre, porque no tenemos opciones mas que el trabajo sexual como imposición y no como elección. Las instituciones, la familia, las escuelas, los hospitales nos expulsan. Somos NN, no tenemos quien lleve ni siquiera nuestro cajón, terminamos en un cementerio olvidades. 

El Poder Judicial y las fuerzas de seguridad nos condenan, emitiendo juicio por solo ser travesti- trans y no nos protegen, por ende nos dejan expuestxs al ataque social en un contexto de exclusión. 

El cupo laboral travesti-trans nos queda chico. Exigimos voluntad política para ampliar las oportunidades laborales de una población históricamente relegada por el Estado. 

Necesitamos políticas públicas pensadas y elaboradas por personas travestis trans, porque somos quienes, en la calle, codo a codo con les compañeres, fuimos recuperando derechos que nos fueron negados. La falta de voluntad política hace que estos derechos queden sin efecto y por tal motivo no mejoramos nuestra calidad de vida y mucho menos nuestra expectativa de vida.

Estamos de pie hoy, aprendimos a ser solidiaries con nuestres congéneres. Levantamos todas las banderas del feminismo porque creemos en la ampliación de los derechos, pero a la hora de nuestros derechos, ¿quiénes levantan nuestras banderas? Exigimos que el feminismo deje de reproducir las políticas de exclusión de este mundo paqui y se transforme en un movimiento transfemista. Que deje de ser blanco, cis, de clase media, biologicista y levante la bandera de basta de travesticidios social, ¿Dónde esta Tehuel? 

La historia una vez mas nace en Rosario. Llevemos la bandera travesti-trans con orgullo muy en alto y no olvidemos que debemos respeto a nuestras hermanas y hermanos que ya no están, acompañemos a les que resisten y están, y ponen la cara por todes, ya que si nos tocan a unx, nos tocan a todxs.

Por Marina Lalinde

Periodista. Directora general de PrensaPlus

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *