Sin solución de fondo a la vista más allá del trabajo arduo de brigadistas en las islas, la bajante del río complica la tarea para apagar el fuego. Desde mediados de junio, el nivel cayó de manera sostenida y se redujo casi un metro y medio hasta llegar a 77 centímetros este domingo.
El Intendente de la ciudad Pablo Javkin evaluó la problemática y analizó potenciales soluciones, mientras en el lugar afectado trabajaban brigadistas. “El inicio [de los incendios] siempre es intencional y el punto acá es tener actuaciones directas que permitan detener gente y desde ahí escudriñar la investigación que permitan saber quiénes son y al mando de quiénes están, pero sin acción preventiva desde el terreno esto no va a parar”, expresó.

“La Ley de Humedales sin dudas sería una solución”. Es una barbaridad que la Argentina no tenga ley, es como si no tuviéramos Ley de Glaciares. Y, por otra parte, la inversión en prevención en el terreno: debe haber posibilidad de intervención inmediata cuando un Faro de Conservación marca una alerta, porque si no el operativo con brigadistas es costosísimo. Lo ideal sería prevenir”, manifestó Javkin.
