La ciudad de Rosario está desbordada por la cantidad de vehículos que circulan y sobre todo en horarios picos. Este viernes cerca de las 13 horas en la intersección de Santa Fe y San Martín una multitud de personas esperaban diferentes líneas de colectivo.
En un momento, una línea de colectivo no frenó y tuvo como consecuencia golpes en el transporte por el ataque de nervios e ira de una adolescente que exclamaba entre lágrimas «abrí la puerta, hace 40 minutos que estoy esperando, abrí la puerta», a lo que el conductor del transporte urbano de pasajeros acudió a acelerar y decidió no abrir la puerta para que esta adolescente pueda viajar.
La joven quedó llorando sin poder viajar en ese momento, hubo gente que trató de tranquilizarla como también un muchacho apenas escuchó sus gritos y llanto, lo único que atinó a hacer es gritarle » Callate loca!!!…». Y así está la sociedad, todos apurados, entre la demora de las líneas de colectivo, la cantidad de tráfico en la ciudad y la falta de empatía por el otro.

Pero debemos analizar como ciudadanos que podemos hacer también al respecto. Lo importante es que no se pierda la calidad humana, la empatía por el otro. Seamos más cálidos, ser cada día un poco mejor nos hace bien.
