El coach de Generación Zoe se dio a la fuga cuando la estafa piramidal estalló en Argentina y las autoridades fueron tras él. Estaba en República Dominicana y llevaba una vida de lujo.
La división Interpol de la Policía Federal Argentina sabía que estaba en República Dominicana pero aún les faltaba establecer el lugar exacto de su paradero. Los pesquisas también tenían conocimiento de que había personas en el país que lo asistían y apoyaban.
Cositorto había realizado varias transmisiones por redes sociales y por YouTube mientras las autoridades argentinas intentaban dar con él, pero enmascaraba su geolocalización a través del empleo de un dispositivo VPN, que enmascaraba los números IP de dichas transmisiones. Sin embargo, algo salió mal para Cositorto, en algunos mostró involuntariamente detalles del lugar en el que se encontraba, lo que permitió a los investigadores analizar los detalles con lugares que ofrecían alquileres temporarios y con ofertas en redes sociales.
Las autoridades locales pudieron capturarlo en el apart hotel Villa Rubén de la zona mencionada. El departamento tenía vista al mar Caribe, acceso a la playa y jacuzzi. Pero Cositorto estuvo en otro sitio con más lujo: estaba en una casa cinco personas y pileta privada en el Guavaberry Resort & Country Club, también en Juan Dolio.
Esa residencia costaba unos 300 dólares diarios y además cuenta con centro ecuestre para equitación, club de playa, campo de golf.
