Un joven fue al hospital porque tenía tos, pero cuando lo revisaron le dieron un diagnóstico increíble. El paciente se levantó a la madrugada con una fuerte tos y corrió al hospital esperando un diagnóstico. Pero lo que se llevó a casa fue infinitamente más insólito.
Con la amenaza del coronavirus todavía fresca en nuestra mente, cualquier tos o problema respiratorio hoy amerita realizar un viaje al hospital.
Joey Lykins, un estadounidense adicto a los piercings de 35 años, sorprendió a los médicos de guardia que descubrieron la razón detrás de su repentino problema respiratorio: encastrado en su pulmón izquierdo, encontraron el piercing nasal que perdió hace cinco años.

El viaje respiratorio de Lykins comenzó hace cinco años, después de que el nativo de Cincinnati, que cuenta con 12 perforaciones a lo largo de su cuerpo, se despertara un día sin su aro nasal. «Me desperté y mi perforación del tabique ya no estaba, y no pude encontrarla en ningún lado», describió.
