Según una investigación reciente, en la dark web circula una base con más de 6 millones de tarjetas de crédito robadas, de los cuales, 17 mil pertenecen a argentinos.

De acuerdo a la información relevada por Clarín, dos de cada tres tarjetas (62%) venían empaquetadas con al menos algún tipo de información privada, como una dirección, un número de teléfono, una dirección de correo electrónico o incluso el número de la seguridad social, según informó NordVPN, firma especializada en ciberseguridad.

Se reveló que 3.000 de esas tarjetas incluían el domicilio de sus propietarios argentinos, 2.000 traían el número de teléfono, 1.500 las direcciones de correo electrónico y unas 70, la fecha de nacimiento de sus propietarios.

Hay que saber detectar el phishing. Es el ataque más popular del mundo, basado en técnicas de ingeniería social. Si llegan mensajes promocionales que incluyen links o archivos adjuntos, evitar hacer clic o descargar contenido. Una forma para evitar caer en trampas es asegurarse que la marca del sitio o mail remitente esté bien escrita. Verificar la reputación de los vendedores online y que el sitio sea el oficial.

Por Marina Lalinde

Periodista. Directora general de PrensaPlus

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