Recomiendan evitar la toma de créditos por teléfono o SMS ya que las llamadas telefónicas y mensajes de texto fueron las plataformas más elegidas para relucir las carteras de bases de datos con posibles ayudas financieras que se pueden aprobar solo con la anuencia de la persona contactada, sin necesidad de dar un paso previo. En otros casos, también puede ser a través de cajeros automáticos, que, después de una sencilla operación, sale la asignación del crédito.

Antonio Salinas, al frente de la Oficina del Consumidor de Rosario, advirtió sobre estas prácticas y señaló que los bancos buscan simplificar las operaciones, pero logran de esa forma someter a los clientes a situaciones no deseadas. “Muchas veces le sucede a personas vulnerables, como es el caso de los jubilados. Son autorizaciones muy rápidas que se acreditan al instante”.
