Deja de creer que salvas vidas. Deja de pensar que nada se mueve si tú no lo coordinas. Deja de pensar que tus hijos no serán nada sin ti. Deja de sacrificar tu existencia única por todos…

Cuando un día ya no estés, alguien más remplazara tu lugar, recuerda que todos somos reemplazables. No eres tan importante para la vida de los demás como crees. El cosmos te hizo responsable de una sola persona..

Y es a la que tienes siempre al final de la lista, a la que más ignoras, y a la que menos tratas de complacer.

Y esa eres tú mismo. Suelta todo, quítate los perjuicios, esas cargas , esa máscara y sé tú misma desde tu alma y tu ser…

Por Marina Lalinde

Periodista. Directora general de PrensaPlus

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