Me pasé la vida pétalo a pétalo entre muchos «Me quiere, no me quiere», «Me quiere, no me quiere».
Y tras deshojar todo un campo de margaritas, salió un bonito: «Me quiero.»
Y fue en ese momento cuando dejé de contar pétalos y empecé a contar conmigo.
«Me quiero, me quiero…Me quiero».

