Aún con los cánticos de tantas mujeres resonando en mis oídos y su osada firmeza clavada en mi retina y en mi corazón, no puedo dejar de pensar en el largo camino de superación que llevamos recorrido.
Hace siglos que luchamos por nuestros derechos básicos y aún hoy, en pleno siglo XXI, debemos seguir haciéndolo. Todavía hoy la igualdad no es una realidad plena y por ese motivo nuestras reivindicaciones deben seguir muy vivas. Pero lo cierto es que esta lucha no es sólo una lucha externa. Nos engañamos cuando creemos que todo lo que nos falta nos va a ser concedido desde el exterior como consecuencia de nuestras demandas.
Sí, es cierto que tenemos trabajo fuera, pero también tenemos mucho trabajo dentro. Podemos salir a la calle a reclamar educación, trabajo o leyes más justas, pero hay ciertos derechos y libertades muy personales que sólo nosotras mismas nos podemos conceder.
debemos estar dispuestas a aceptar que nadie va a venir a solucionar nuestras vidas, y absolutamente decididas a dejar de considerarnos víctimas de las circunstancias y tomar de una vez por todas el protagonismo en nuestra propia existencia.

Ser la profesional impecable y ambiciosa, la compañera ideal y la madre perfecta, he ahí el objetivo diario de muchas mujeres. Sintiendo siempre que podrían haberlo hecho todo mejor, exigiéndose perfección cuando la perfección, simplemente, no existe. ¿Hay que elegir entre la familia y el trabajo? En realidad, son términos complementarios, porque ambos cubren, de maneras diferentes, nuestras necesidades vitales.
La clave está en dejar de perseguir la quimera de ser la mujer que todo lo hace perfecto y pasar a ser la mujer que pone todo su cuidado y atención en hacer las cosas lo mejor que puede. Ser una mujer que acepta su naturaleza falible y que se perdona cuando no da más de sí o comete algún error. Para lograrlo, es necesario aprender a pedir lo que nos corresponde y, sobre todo, aprender a cuidarnos. Desengáñate: no eres una superheroína, pero sí eres una gran mujer de carne y hueso.
fuente: mujeraf
