Según un estudio publicado en los Estados Unidos, los adolescentes sanos son más propensos a tener latidos cardíacos irregulares después de respirar partículas de aire contaminadas, en especial en las grandes ciudades. La situación puede generar arritmias y hasta contribuir a una muerte cardíaca súbita en los más jóvenes.
La conclusión es el resultado de un trabajo publicado en el Journal of the American Heart Association por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Pensilvania, quienes llevaron adelante un estudio en 322 niños considerados saludables.
Los investigadores de Pensilvania controlaron la actividad cardíaca y el aire que respiraban más de 300 adolescentes sanos durante períodos de 24 horas. Allí pusieron la atención sobre las concentraciones de partículas finas llamadas PM2.5 o partículas de menos de 2,5 micrones.
«Nuestros hallazgos sugieren que la contaminación del aire podría desencadenar arritmias y contribuir a la muerte cardíaca súbita entre los jóvenes, que son eventos devastadores para sus familias y comunidades más grandes”, afirmó Fan He al diario británico.

Los investigadores estudiaron el impacto de la contaminación del aire en 322 adolescentes sanos unos siete años después de que se inscribieran en el Colegio del Estado de Pensilvania. Los participantes recibieron monitores cardíacos y kits móviles de muestreo de aire para que los llevaran durante 24 horas, sin importar si estaban adentro o afuera, sedentarios o activos.
Por otro lado, la Fundación Británica del Corazón estimó en 2020 que más de 160.000 personas podrían morir en la próxima década a causa de derrames cerebrales y ataques cardíacos relacionados con la contaminación del aire.
“Usar máscaras faciales y evitar actividades físicas vigorosas en días altamente contaminados y durante las horas pico reduce la cantidad de exposición a la contaminación del aire y minimiza los riesgos para la salud asociados”, reveló.
